Es esta palabra que me invita el maestro.
Es esta palabra con que me amortaja.
Es esta palabra en que me deja solo tras la piedra,
y tengo miedo y las llamas me dicen:
Esta zarza arde para quemarte duro,
para dejarte por fin descalzo.
Y deseo que tengas miedo,
porque siempre va a estar solo,
porque siempre serás el niño solo en el Jardín.
Pero esta es la palabra que me invita el maestro.
El rabí me dice:
Las cenizas arman un desierto con un camino
de cuarenta noches,
de putos sagrados, cuidades imperiales,
y casas hechas de pan.
¿Es eso lo que quieres, amigo?
¿Es eso lo que deben quemar las llamas?
Es esta palabra que me invita el maestro.
La palabra con que me une a mi madre,
a mi padre tranquilo como montaña.
Y yo digo entonces: YO QUIERO.
Yo quiero el Jardín en que dormimos desnudos,
el vino de Canaán,
la manzana que mordemos felices,
el ciervo que no huye porque está herido,
la luz del Espíritu Santo que es mujer y hermana.
Es esta palabra que me invita el maestro.
Yo quiero que te levantes.
Yo quiero que seas el esposo.
Yo quiero que seas el apóstol.
Yo quiero que seas fértil como la liebre,
y perfecto como el huevo de Pascua.
Es esta la palabra que me invita mi maestro:
Levántate, camina, tú eres mi bien amado.
Cristo amante es una colección de poemas centrados en la exploración homoerótica, herética y pagana del cristianismo y de la liturgia romana. Cristo amante es el esposo y, por lo tanto, la salvación no mediada, el fuego siempre ardiente y el agua siempre fresca. Cristo amante es el antiguo Cristo de los gnósticos y de las desaparecidas sacerdotisas cristianas.
sábado, 29 de marzo de 2008
martes, 18 de marzo de 2008
Corintios 1:13
Puedo cerrar aquí esta secuencia de poemas. Están dedicados a tres personas. Lo bueno es que me motivaron a retomar la retórica del esposo. Es el arquetipo que toma la forma Cristo. Yo soy el personaje que pasa por un propio via crucis, que es la más grande metáfora de la salvación personal. La muerte y la resurrección son simbólicas. Son como La Muerte y La Torre en las cartas del Tarot. Es una esperanza. Es pensar que las propias transformaciones pueden llevarme a ese estado en que dejo de ser pobre, y puedo entregar agua y alimento desde mis manos. Edén, le llaman. El Reino de Este Mundo. La Nueva Jerusalén. Yo mismo transmigrado en Esposo y Cristo. Amén.
Oración de Getsemaní
dedicado a j.c.l.
Cuando me aventuro solo
en mi pieza y entro al jardín
silencioso de olivos,
confío en encontrarte a pesar de estar
todos dormidos.
En este lugar de oraciones temblorosas
no pido que apartes esta copa.
La bebo completa mientras estrecho tu espalda.
Y podrán mis amigos sacar las espadas,
pero yo te sonrío y espero tu beso,
con que me traicionas
y me raptas a esa vida,
en que tu risa llena el jardín,
y las mujeres nos encuentran en domingo
resucitados como hermanos.
Cuando me aventuro solo
en mi pieza y entro al jardín
silencioso de olivos,
confío en encontrarte a pesar de estar
todos dormidos.
En este lugar de oraciones temblorosas
no pido que apartes esta copa.
La bebo completa mientras estrecho tu espalda.
Y podrán mis amigos sacar las espadas,
pero yo te sonrío y espero tu beso,
con que me traicionas
y me raptas a esa vida,
en que tu risa llena el jardín,
y las mujeres nos encuentran en domingo
resucitados como hermanos.
sábado, 15 de marzo de 2008
Qui salvandos salvas gratis
Dedicado a j.c.l.
Yo predico con lágrimas que son torrente,
que es agua que escapa y cae sobre mi cara.
Yo predico esta pena que es humedad oscura.
Y por eso pido perdón:
Pido perdón por estar solo.
Pido perdón por hablar solo.
Pido perdón por esperarte.
Pido perdón por ser cristo muerto.
Pido perdón por ser puta y niño dormido.
Yo te amo por mi gracia
Por mi gracia yo me salvo
Entre sábanas paso cuarenta días,
con demonios que follan dormidos.
Paso los cuarenta días sudando, besando, lamiendo:
hostias saladas, entrepierna ácida, bocas que se rechazan.
“No sólo de pan vive el hombre”, me dicen.
Y yo les respondo: “No me quites el pan de cada día”.
Yo te amo por mi gracia
Por mi gracia yo me salvo
Y en esta iluminación en que Cristo es mi esposo,
en esta plegaria que se enreda en mi frente como flores de boda,
en esta soledad que se abre como camino a Jerusalén,
yo dudo.
Yo dudo y la fe brota como leche en el desierto.
Y Cristo dice con mi voz de niña: “En la duda
está la fe, dudando crees en mí,
sigue en la duda que enciende la llama
sobre tu cabeza,
y espera con calma como en Pentecostés”.
Yo te amo por mi gracia
Por mi gracia yo me salvo
Yo soy el señor, yo soy el bien amado,
felices los invitados a esta cena:
en que las llamas limpian las bocas
y el vino humedece las palabras.
Yo te amo por mi gracia
Por mi gracia yo me salvo
Yo predico con lágrimas que son torrente,
que es agua que escapa y cae sobre mi cara.
Yo predico esta pena que es humedad oscura.
Y por eso pido perdón:
Pido perdón por estar solo.
Pido perdón por hablar solo.
Pido perdón por esperarte.
Pido perdón por ser cristo muerto.
Pido perdón por ser puta y niño dormido.
Yo te amo por mi gracia
Por mi gracia yo me salvo
Entre sábanas paso cuarenta días,
con demonios que follan dormidos.
Paso los cuarenta días sudando, besando, lamiendo:
hostias saladas, entrepierna ácida, bocas que se rechazan.
“No sólo de pan vive el hombre”, me dicen.
Y yo les respondo: “No me quites el pan de cada día”.
Yo te amo por mi gracia
Por mi gracia yo me salvo
Y en esta iluminación en que Cristo es mi esposo,
en esta plegaria que se enreda en mi frente como flores de boda,
en esta soledad que se abre como camino a Jerusalén,
yo dudo.
Yo dudo y la fe brota como leche en el desierto.
Y Cristo dice con mi voz de niña: “En la duda
está la fe, dudando crees en mí,
sigue en la duda que enciende la llama
sobre tu cabeza,
y espera con calma como en Pentecostés”.
Yo te amo por mi gracia
Por mi gracia yo me salvo
Yo soy el señor, yo soy el bien amado,
felices los invitados a esta cena:
en que las llamas limpian las bocas
y el vino humedece las palabras.
Yo te amo por mi gracia
Por mi gracia yo me salvo
domingo, 23 de diciembre de 2007
Poema de Navidad
dedicado a p. y a mis amigos
Tú pones a mis pies mirra, incienso y azufre,
y me regalas, con tu sonrisa,
el ángel de ira que ahuyenta a los pastores.
“Bienaventuradas las mujeres
de corazón generoso como los ríos”, grita la ira.
Ella abre paso a los reyes Muerte, Vergüenza y Cobardía,
y ellos buscan en mi brazos al niño bajo la estrella,
y en mis pies sangrantes, a la luna menguante.
Por todo esto, en esta Navidad vacía,
en esta natividad de yeso pintado,
es justo decirte:
Yo sé que Gala no existe.
Yo sé que la tierra no nos paga
ni le debemos nada a ella,
pero te insisto:
(una niña ha nacido)
En este domingo de 25 de diciembre,
Cristo nos acompaña
y Gala sale corriendo a recibir sus regalos
que somos tú y yo,
bajo el mismo techo, en la misma cama,
(tú eres mi hijo) (yo soy tu hijo)
domine iesu, filius patris
Tú pones a mis pies mirra, incienso y azufre,
y me regalas, con tu sonrisa,
el ángel de ira que ahuyenta a los pastores.
“Bienaventuradas las mujeres
de corazón generoso como los ríos”, grita la ira.
Ella abre paso a los reyes Muerte, Vergüenza y Cobardía,
y ellos buscan en mi brazos al niño bajo la estrella,
y en mis pies sangrantes, a la luna menguante.
Por todo esto, en esta Navidad vacía,
en esta natividad de yeso pintado,
es justo decirte:
Yo sé que Gala no existe.
Yo sé que la tierra no nos paga
ni le debemos nada a ella,
pero te insisto:
(una niña ha nacido)
En este domingo de 25 de diciembre,
Cristo nos acompaña
y Gala sale corriendo a recibir sus regalos
que somos tú y yo,
bajo el mismo techo, en la misma cama,
(tú eres mi hijo) (yo soy tu hijo)
domine iesu, filius patris
lunes, 15 de octubre de 2007
Persecución
dedicado a P.
Él me ha invitado a su cuarto
que tiene las llamas agitadas de sus manos.
Él me ha invitado a su cama
que tiene la extensión de las líneas exhaustas
de mis manos.
Él ha dicho que Cristo debe quedar en la puerta
sin saber que él mismo es el que me persigue
por el desierto.
¿Por qué me persigues, Paulo?,
le digo cuando me atrapa en las sábanas,
le digo cuando lo ciego con las piernas,
¿Por qué me persigues, Paulo?,
le digo cuando compongo canciones de novios
y repito las palabras de amor
escritas para Corinto.
Porque tú eres más fuerte,
porque sólo tú todo lo soportas,
porque hablo con la lengua de los ángeles
cada mañana en que despierto
con tu persecución abrazando mi pecho.
Él me ha invitado a su cuarto
que tiene las llamas agitadas de sus manos.
Él me ha invitado a su cama
que tiene la extensión de las líneas exhaustas
de mis manos.
Él ha dicho que Cristo debe quedar en la puerta
sin saber que él mismo es el que me persigue
por el desierto.
¿Por qué me persigues, Paulo?,
le digo cuando me atrapa en las sábanas,
le digo cuando lo ciego con las piernas,
¿Por qué me persigues, Paulo?,
le digo cuando compongo canciones de novios
y repito las palabras de amor
escritas para Corinto.
Porque tú eres más fuerte,
porque sólo tú todo lo soportas,
porque hablo con la lengua de los ángeles
cada mañana en que despierto
con tu persecución abrazando mi pecho.
jueves, 12 de julio de 2007
Apostilla a Cristo Amante
Estos ocho poemas son la continuación de lo mismo. En ellos hubo una persona: M.M. que ahora más bien es un N.N. en mi vida. Da lo mismo. Desde Poemas VIH que no escribía pensando en alguien (sintiendo y no simulando) (teniendo y no imaginando). De todas formas, Christ, the lover sigue siendo mi tabla de salvación, y a una apostilla, seguirá otra y otra. Hay algo más del hieros gamos, un ciclo de Semana Santa, algo dedicado al Sacred Heart y un poemilla un tanto moralista. Como decía E.D. that's all I have to bring today, this and my heart besides.
Sin pan ni peces
Son todos los amantes el mismo.
Sí, todos los cuerpos funcionan igual.
Soy yo mismo, la misma puta, el mismo niño.
Ellos ya pasan sin herir,
sin dejarme,
como pasajeros de Metro,
borrosos como ángeles y cabrones de callejón,
él me usa y yo pretendo también –
que es el amigo que vela mi sueño
pero ja-ja
todos sabemos que es mi culpa/ mi culpa/ mi gran culpa
por eso rogamos
que seas activo, que seas pasivo,
que él quede sucio y yo limpio,
que multiplique los orgasmos, sin dar yo ni pan ni peces,
que no haya agua
sino baba tibia y espesa, que suene
entre los quejidos de esta novena
que se reza empalmado
todos los miércoles en la noche.
Por eso digo que todos los amantes son el mismo.
Soy yo mismo siempre,
la misma puta, el mismo niño.
Sí, todos los cuerpos funcionan igual.
Soy yo mismo, la misma puta, el mismo niño.
Ellos ya pasan sin herir,
sin dejarme,
como pasajeros de Metro,
borrosos como ángeles y cabrones de callejón,
él me usa y yo pretendo también –
que es el amigo que vela mi sueño
pero ja-ja
todos sabemos que es mi culpa/ mi culpa/ mi gran culpa
por eso rogamos
que seas activo, que seas pasivo,
que él quede sucio y yo limpio,
que multiplique los orgasmos, sin dar yo ni pan ni peces,
que no haya agua
sino baba tibia y espesa, que suene
entre los quejidos de esta novena
que se reza empalmado
todos los miércoles en la noche.
Por eso digo que todos los amantes son el mismo.
Soy yo mismo siempre,
la misma puta, el mismo niño.
sábado, 16 de junio de 2007
Letanía al Sagrado Corazón de Jesús
(Dedicado a Santa Margarita María)
Desde el corazón, todo lo puro y verdadero.
Desde el corazón, la caricia que se reserva al niño.
Desde el corazón, la caricia al amante en el coito.
Desde el corazón, la caricia para el amigo ausente.
Desde el corazón, la caricia para la madre mutilada.
Desde el corazón, tu caricia, que me deja desnudo.
Sagrado Corazón, yo cuento contigo.
Sagrado Corazón, me fío de ti.
Sagrado Corazón, yo me entrego a ti.
Sagrado Corazón, estoy seguro de ti.
Porque Cristo ofrece su corazón con llamas
que arden
como mariposas que sueñan con niñas dormidas.
Porque sus manos no tienen llagas.
Porque el Sagrado Corazón es el calor
con que reposo en tu pecho.
Es tu latido que me llena de indulgencia.
Desde el corazón, todo lo puro y verdadero.
Desde el corazón, todo lo puro y verdadero.
Desde el corazón, la caricia que se reserva al niño.
Desde el corazón, la caricia al amante en el coito.
Desde el corazón, la caricia para el amigo ausente.
Desde el corazón, la caricia para la madre mutilada.
Desde el corazón, tu caricia, que me deja desnudo.
Sagrado Corazón, yo cuento contigo.
Sagrado Corazón, me fío de ti.
Sagrado Corazón, yo me entrego a ti.
Sagrado Corazón, estoy seguro de ti.
Porque Cristo ofrece su corazón con llamas
que arden
como mariposas que sueñan con niñas dormidas.
Porque sus manos no tienen llagas.
Porque el Sagrado Corazón es el calor
con que reposo en tu pecho.
Es tu latido que me llena de indulgencia.
Desde el corazón, todo lo puro y verdadero.
viernes, 20 de abril de 2007
Domingo de Resurrección
dedicado a M.M.
En mi cuarto oscuro,
tu rostro brilla como brasas,
y tu calor es suave y tierno
y me hace dormir con calma.
Apareces en esta noche,
prefigurando el amanecer de este domingo.
Yo sí te reconozco.
Yo sé que has venido para darme vida.
Esta vida que es alegría
y que es un niño que duerme junto a su madre.
Tus manos son brasas que no queman
y mis sábanas son el lino
en que nos retratamos como amantes.
Yo quisiera mantenerme despierto,
pero es mi tiempo de reposo,
porque mañana calentaré el pan y la leche
para que me sonrías y me beses en la frente.
En mi cuarto oscuro tu rostro brilla como brasas,
y mi calor nos abriga,
en este domingo,
que amanece en mi frente.
En mi cuarto oscuro,
tu rostro brilla como brasas,
y tu calor es suave y tierno
y me hace dormir con calma.
Apareces en esta noche,
prefigurando el amanecer de este domingo.
Yo sí te reconozco.
Yo sé que has venido para darme vida.
Esta vida que es alegría
y que es un niño que duerme junto a su madre.
Tus manos son brasas que no queman
y mis sábanas son el lino
en que nos retratamos como amantes.
Yo quisiera mantenerme despierto,
pero es mi tiempo de reposo,
porque mañana calentaré el pan y la leche
para que me sonrías y me beses en la frente.
En mi cuarto oscuro tu rostro brilla como brasas,
y mi calor nos abriga,
en este domingo,
que amanece en mi frente.
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