[1] Te saludo, te amo, te adoro,
Jesús Cristo,
esposo siempre despierto,
padre de mis abrazos,
hijo de mis besos,
hermano siempre ardiente.
Coloco en tu frente
la luna menguante
para que me desposes,
ahora y siempre
por los siglos de los siglos,
amén.
[2] Porque eres carne
para compartir mi cama,
porque eres verbo
para compartir mi casa,
porque estás sentado a mi izquierda,
sé feliz conmigo,
porque sólo tú eres santo,
sólo tú, señor.
Cristo amante es una colección de poemas centrados en la exploración homoerótica, herética y pagana del cristianismo y de la liturgia romana. Cristo amante es el esposo y, por lo tanto, la salvación no mediada, el fuego siempre ardiente y el agua siempre fresca. Cristo amante es el antiguo Cristo de los gnósticos y de las desaparecidas sacerdotisas cristianas.
martes, 21 de marzo de 2006
Credo
Creo en la diosa madre,
siempre viva, siempre muerta,
bailarina de los ciclos,
esposa de su único hijo,
Jesús Cristo,
llamada a amar y a odiar
con la fuerza de su vientre,
siempre fértil, siempre estéril.
Creo en los esposos sagrados,
en la apóstol María Magdalena,
en la niña Sara,
en los hombres hermosos,
en las mujeres descalzas,
en la comunión de los sexos
y en la muerte eterna.
Por Cristo, esposo nuestro,
amén.
siempre viva, siempre muerta,
bailarina de los ciclos,
esposa de su único hijo,
Jesús Cristo,
llamada a amar y a odiar
con la fuerza de su vientre,
siempre fértil, siempre estéril.
Creo en los esposos sagrados,
en la apóstol María Magdalena,
en la niña Sara,
en los hombres hermosos,
en las mujeres descalzas,
en la comunión de los sexos
y en la muerte eterna.
Por Cristo, esposo nuestro,
amén.
Memento
Por mi amante, con él y en él,
a ti, hermano y esposo,
en unidad con mi cuerpo,
todo honor y toda gloria
por los siglos de los siglos,
amén.
a ti, hermano y esposo,
en unidad con mi cuerpo,
todo honor y toda gloria
por los siglos de los siglos,
amén.
Prefacio
V. Que la diosa sea contigo.
R. Ella nunca me abandona.
V. Levanta tu boca hacia su sexo.
R. ¡Ya estoy unido a nuestra madre!
V. Demos gracias a la diosa.
R. Es justo y necesario.
V. En verdad es justo y necesario,
darte gracias por este paraíso,
breve, finito,
que arde sobre la cabeza
de nuestro amigo electo
y de nuestra amiga dormida,
por eso los ángeles
no cesan de cantar tus alabanzas:
Santa, santa, santa,
es nuestra señora,
que acoge el cielo y la tierra,
¡Hossana en las alturas!
Bendita sea la que venga
en nombre de la madre.
R. Ella nunca me abandona.
V. Levanta tu boca hacia su sexo.
R. ¡Ya estoy unido a nuestra madre!
V. Demos gracias a la diosa.
R. Es justo y necesario.
V. En verdad es justo y necesario,
darte gracias por este paraíso,
breve, finito,
que arde sobre la cabeza
de nuestro amigo electo
y de nuestra amiga dormida,
por eso los ángeles
no cesan de cantar tus alabanzas:
Santa, santa, santa,
es nuestra señora,
que acoge el cielo y la tierra,
¡Hossana en las alturas!
Bendita sea la que venga
en nombre de la madre.
Confiteor
Por eso confieso, hermanas,
que he pecado,
por mi amor, mi amor,
mi gran amor,
por eso pido a
Santa María Magdalena,
encarnación de la diosa,
y a ustedes, hermanas,
y a los muertos que me acompañan,
que no se fijen en mis faltas
sino en la fe
de esta nueva Babilonia,
amén.
que he pecado,
por mi amor, mi amor,
mi gran amor,
por eso pido a
Santa María Magdalena,
encarnación de la diosa,
y a ustedes, hermanas,
y a los muertos que me acompañan,
que no se fijen en mis faltas
sino en la fe
de esta nueva Babilonia,
amén.
lunes, 6 de marzo de 2006
La Montaña Quebrada

Ver la película Brokeback Mountain (Ang Lee, 2005) fue una experiencia dolorosa y a la vez constructiva como una fábula. Me imagino que si los protagonistas hubieran sido dos mujeres o un hombre y una mujer, el impacto habría sido el mismo. Me toca el amor mudo, trancado, que sólo puede salir en los abrazos que parecen golpes contenidos. Me toca el amor que perdura, culpable, después de la muerte. Me toca la soledad que no tiene salida. Eso es lo que me causó dolor: la cobardía de no aceptar que la vida sólo puede ser plena con tu esposo (o esposa), a pesar de todas las excusas que dan la exclusión, la discriminación y el odio. Yo no quiero morir mirando una camisa manchada con sangre y una postal de la Montaña de Lomo Quebrado.
De Jack a Ennis
Torpes son tus besos
como animal solitario.
Torpes son tus abrazos
como golpes contenidos.
Pero aquí estamos
en esta montaña
que tiene el lomo roto,
como caderas
como nuestras caderas.
Si te beso, Ennis,
es porque somos hombres.
Si me abandonas
es porque me amas.
Es esta la comida
para los hombres divorciados
de la vida.
La comida que había en tu pecho,
que había en mi espalda,
en la noche helada
en que te convertiste en mi esposo.
No te preocupes ni llores.
Iremos a la montaña
de nuevo a encontrarnos.
Porque allí estaremos desnudos
como niños
y la muerte será una risa
entre los caballos salvajes.
Porque te amo, Ennis,
y en mis brazos siempre habrá peces
para alimentar tu vejez
de vaquero, de vuido,
de hombre enmudecido.
como animal solitario.
Torpes son tus abrazos
como golpes contenidos.
Pero aquí estamos
en esta montaña
que tiene el lomo roto,
como caderas
como nuestras caderas.
Si te beso, Ennis,
es porque somos hombres.
Si me abandonas
es porque me amas.
Es esta la comida
para los hombres divorciados
de la vida.
La comida que había en tu pecho,
que había en mi espalda,
en la noche helada
en que te convertiste en mi esposo.
No te preocupes ni llores.
Iremos a la montaña
de nuevo a encontrarnos.
Porque allí estaremos desnudos
como niños
y la muerte será una risa
entre los caballos salvajes.
Porque te amo, Ennis,
y en mis brazos siempre habrá peces
para alimentar tu vejez
de vaquero, de vuido,
de hombre enmudecido.
viernes, 27 de enero de 2006
La Sagrada Familia

Hay cuatro nuevos poemas, tres dedicados a una ex pareja y otro a la auto conmiseración. Para presentarlos, me gustaría hacer alguna analogía con San Juan Bautista anunciando la buena nueva. El "salmo responsorial" es una nota oscura, húmeda y mal oliente. Luego aparecen luminosas (al menos para mí) las "santísima trinidad" y la "sagrada familia".
Una justificación: El tema de los hombres esposos ya ha sido abordado por Whitman. El tema de los esposos sagrados es un arquetipo más antiguo aún. La familia es uno de los símbolos más estimados del catolicismo.
(La imagen es una reproducción de un friso egipcio del año 2.350 antes de Cristo. La pareja es Nianchchnum y Chnumhotep, y así fueron retratados en su tumba común en Saqqara).
Sagrada Familia
Yo estoy feliz de escuchar
la prédica de tus brazos,
feliz de recibir tus manos
como multiplicación
de peces
y panes,
feliz de recibir de tu boca
el agua
convertida en vino,
feliz de ser tu único discípulo
y tu única cena.
POR ESO:
No estés triste, Michell,
que esta miseria
que tú has convertido
en edén,
que esta soledad
que has vuelto compañía,
son tuyas,
porque somos esposos,
porque tú y yo
somos sagrada familia.
la prédica de tus brazos,
feliz de recibir tus manos
como multiplicación
de peces
y panes,
feliz de recibir de tu boca
el agua
convertida en vino,
feliz de ser tu único discípulo
y tu única cena.
POR ESO:
No estés triste, Michell,
que esta miseria
que tú has convertido
en edén,
que esta soledad
que has vuelto compañía,
son tuyas,
porque somos esposos,
porque tú y yo
somos sagrada familia.
Santísima Trinidad (2)
Hay un te quiero
que un hombre no puede decir.
Hay un te quiero
que sólo un hombre puede decir.
Ese hombre soy yo
y también Él.
Los te quiero dichos y no dichos,
sobrepuestos como oraciones,
están en nosotros
y en una tercera boca,
porque Cristo participa
de esta secreta incineración
donde dos son tres
y tres son Cristo.
que un hombre no puede decir.
Hay un te quiero
que sólo un hombre puede decir.
Ese hombre soy yo
y también Él.
Los te quiero dichos y no dichos,
sobrepuestos como oraciones,
están en nosotros
y en una tercera boca,
porque Cristo participa
de esta secreta incineración
donde dos son tres
y tres son Cristo.
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