dedicado a P.
Él me ha invitado a su cuarto
que tiene las llamas agitadas de sus manos.
Él me ha invitado a su cama
que tiene la extensión de las líneas exhaustas
de mis manos.
Él ha dicho que Cristo debe quedar en la puerta
sin saber que él mismo es el que me persigue
por el desierto.
¿Por qué me persigues, Paulo?,
le digo cuando me atrapa en las sábanas,
le digo cuando lo ciego con las piernas,
¿Por qué me persigues, Paulo?,
le digo cuando compongo canciones de novios
y repito las palabras de amor
escritas para Corinto.
Porque tú eres más fuerte,
porque sólo tú todo lo soportas,
porque hablo con la lengua de los ángeles
cada mañana en que despierto
con tu persecución abrazando mi pecho.
Cristo amante es una colección de poemas centrados en la exploración homoerótica, herética y pagana del cristianismo y de la liturgia romana. Cristo amante es el esposo y, por lo tanto, la salvación no mediada, el fuego siempre ardiente y el agua siempre fresca. Cristo amante es el antiguo Cristo de los gnósticos y de las desaparecidas sacerdotisas cristianas.
lunes, 15 de octubre de 2007
jueves, 12 de julio de 2007
Apostilla a Cristo Amante
Estos ocho poemas son la continuación de lo mismo. En ellos hubo una persona: M.M. que ahora más bien es un N.N. en mi vida. Da lo mismo. Desde Poemas VIH que no escribía pensando en alguien (sintiendo y no simulando) (teniendo y no imaginando). De todas formas, Christ, the lover sigue siendo mi tabla de salvación, y a una apostilla, seguirá otra y otra. Hay algo más del hieros gamos, un ciclo de Semana Santa, algo dedicado al Sacred Heart y un poemilla un tanto moralista. Como decía E.D. that's all I have to bring today, this and my heart besides.
Sin pan ni peces
Son todos los amantes el mismo.
Sí, todos los cuerpos funcionan igual.
Soy yo mismo, la misma puta, el mismo niño.
Ellos ya pasan sin herir,
sin dejarme,
como pasajeros de Metro,
borrosos como ángeles y cabrones de callejón,
él me usa y yo pretendo también –
que es el amigo que vela mi sueño
pero ja-ja
todos sabemos que es mi culpa/ mi culpa/ mi gran culpa
por eso rogamos
que seas activo, que seas pasivo,
que él quede sucio y yo limpio,
que multiplique los orgasmos, sin dar yo ni pan ni peces,
que no haya agua
sino baba tibia y espesa, que suene
entre los quejidos de esta novena
que se reza empalmado
todos los miércoles en la noche.
Por eso digo que todos los amantes son el mismo.
Soy yo mismo siempre,
la misma puta, el mismo niño.
Sí, todos los cuerpos funcionan igual.
Soy yo mismo, la misma puta, el mismo niño.
Ellos ya pasan sin herir,
sin dejarme,
como pasajeros de Metro,
borrosos como ángeles y cabrones de callejón,
él me usa y yo pretendo también –
que es el amigo que vela mi sueño
pero ja-ja
todos sabemos que es mi culpa/ mi culpa/ mi gran culpa
por eso rogamos
que seas activo, que seas pasivo,
que él quede sucio y yo limpio,
que multiplique los orgasmos, sin dar yo ni pan ni peces,
que no haya agua
sino baba tibia y espesa, que suene
entre los quejidos de esta novena
que se reza empalmado
todos los miércoles en la noche.
Por eso digo que todos los amantes son el mismo.
Soy yo mismo siempre,
la misma puta, el mismo niño.
sábado, 16 de junio de 2007
Letanía al Sagrado Corazón de Jesús
(Dedicado a Santa Margarita María)
Desde el corazón, todo lo puro y verdadero.
Desde el corazón, la caricia que se reserva al niño.
Desde el corazón, la caricia al amante en el coito.
Desde el corazón, la caricia para el amigo ausente.
Desde el corazón, la caricia para la madre mutilada.
Desde el corazón, tu caricia, que me deja desnudo.
Sagrado Corazón, yo cuento contigo.
Sagrado Corazón, me fío de ti.
Sagrado Corazón, yo me entrego a ti.
Sagrado Corazón, estoy seguro de ti.
Porque Cristo ofrece su corazón con llamas
que arden
como mariposas que sueñan con niñas dormidas.
Porque sus manos no tienen llagas.
Porque el Sagrado Corazón es el calor
con que reposo en tu pecho.
Es tu latido que me llena de indulgencia.
Desde el corazón, todo lo puro y verdadero.
Desde el corazón, todo lo puro y verdadero.
Desde el corazón, la caricia que se reserva al niño.
Desde el corazón, la caricia al amante en el coito.
Desde el corazón, la caricia para el amigo ausente.
Desde el corazón, la caricia para la madre mutilada.
Desde el corazón, tu caricia, que me deja desnudo.
Sagrado Corazón, yo cuento contigo.
Sagrado Corazón, me fío de ti.
Sagrado Corazón, yo me entrego a ti.
Sagrado Corazón, estoy seguro de ti.
Porque Cristo ofrece su corazón con llamas
que arden
como mariposas que sueñan con niñas dormidas.
Porque sus manos no tienen llagas.
Porque el Sagrado Corazón es el calor
con que reposo en tu pecho.
Es tu latido que me llena de indulgencia.
Desde el corazón, todo lo puro y verdadero.
viernes, 20 de abril de 2007
Domingo de Resurrección
dedicado a M.M.
En mi cuarto oscuro,
tu rostro brilla como brasas,
y tu calor es suave y tierno
y me hace dormir con calma.
Apareces en esta noche,
prefigurando el amanecer de este domingo.
Yo sí te reconozco.
Yo sé que has venido para darme vida.
Esta vida que es alegría
y que es un niño que duerme junto a su madre.
Tus manos son brasas que no queman
y mis sábanas son el lino
en que nos retratamos como amantes.
Yo quisiera mantenerme despierto,
pero es mi tiempo de reposo,
porque mañana calentaré el pan y la leche
para que me sonrías y me beses en la frente.
En mi cuarto oscuro tu rostro brilla como brasas,
y mi calor nos abriga,
en este domingo,
que amanece en mi frente.
En mi cuarto oscuro,
tu rostro brilla como brasas,
y tu calor es suave y tierno
y me hace dormir con calma.
Apareces en esta noche,
prefigurando el amanecer de este domingo.
Yo sí te reconozco.
Yo sé que has venido para darme vida.
Esta vida que es alegría
y que es un niño que duerme junto a su madre.
Tus manos son brasas que no queman
y mis sábanas son el lino
en que nos retratamos como amantes.
Yo quisiera mantenerme despierto,
pero es mi tiempo de reposo,
porque mañana calentaré el pan y la leche
para que me sonrías y me beses en la frente.
En mi cuarto oscuro tu rostro brilla como brasas,
y mi calor nos abriga,
en este domingo,
que amanece en mi frente.
viernes, 6 de abril de 2007
Viernes Santo
dedicado a M.M.
No te engañes, cuando estamos desnudos,
somos niños.
Somos los que eligen la cadera infértil,
en ella derramamos el angelus,
en ella somos hombres cegados por la luna,
en ella reclamamos el beso del hermano.
No te engañes, cuando estamos desnudos,
somos niños.
Queda que me des la mano bajo los olivos,
queda que en este jardín estemos en silencio,
porque hay lugar para los amantes,
silencioso como apóstoles y árboles añosos.
No te engañes, cuando estamos desnudos,
somos niños.
Cuando nos besamos, nos traicionamos,
porque el dolor de orfanato nos enfurece,
y a pesar de la miseria, la diosa nos sonríe,
y pregunta nuestros nombres
y descubre nuestros rostros.
No te engañes, cuando estamos desnudos,
somos niños.
No te engañes, cuando estamos desnudos,
somos niños.
Somos los que eligen la cadera infértil,
en ella derramamos el angelus,
en ella somos hombres cegados por la luna,
en ella reclamamos el beso del hermano.
No te engañes, cuando estamos desnudos,
somos niños.
Queda que me des la mano bajo los olivos,
queda que en este jardín estemos en silencio,
porque hay lugar para los amantes,
silencioso como apóstoles y árboles añosos.
No te engañes, cuando estamos desnudos,
somos niños.
Cuando nos besamos, nos traicionamos,
porque el dolor de orfanato nos enfurece,
y a pesar de la miseria, la diosa nos sonríe,
y pregunta nuestros nombres
y descubre nuestros rostros.
No te engañes, cuando estamos desnudos,
somos niños.
Jueves Santo
dedicado a M.M.
pongo tu pie en mi boca
mojo los dedos con el labio
los cuento con la lengua
acaricio la suave planta con mi cara
porque soy humilde como los seguidores de Cristo
y lavo tu pie
con la saliva que moja el coito
con la saliva que moja el muslo erecto
con la saliva que diluye el semen entre las piernas
yo soy humilde como los obispos en jueves
yo seco tu pie contra mi torso
contra mi ombligo
lo consuelo contra mi perineo
en esta misa en que me miras sorprendido
yo succiono tu pie
lo lleno del agua que compartimos en los besos
y lo dejo limpio
porque yo soy tu señor
porque yo soy la fuente de todo placer
pongo tu pie en mi boca
mojo los dedos con el labio
los cuento con la lengua
acaricio la suave planta con mi cara
porque soy humilde como los seguidores de Cristo
y lavo tu pie
con la saliva que moja el coito
con la saliva que moja el muslo erecto
con la saliva que diluye el semen entre las piernas
yo soy humilde como los obispos en jueves
yo seco tu pie contra mi torso
contra mi ombligo
lo consuelo contra mi perineo
en esta misa en que me miras sorprendido
yo succiono tu pie
lo lleno del agua que compartimos en los besos
y lo dejo limpio
porque yo soy tu señor
porque yo soy la fuente de todo placer
domingo, 1 de abril de 2007
Domingo de Ramos
dedicado a M.M.
Duerme, Mario, abandónate en mi cama.
Toma el aire como los niños cansados
porque ya no estás desnudo ni vestido,
estás a la orilla de un río que cruza el Edén,
y tus brazos y tus piernas son animales dormidos.
Duerme, Mario, que yo velo tu sueño con alas furiosas,
que este jardín está cerrado,
que este jardín está cercado con árboles que crecen de mi corazón,
que más allá del jardín están los perros que ladran con sangre a la luna,
los perros que fuimos en el destierro,
cuando soñábamos con tener manos y rostro.
Duerme, Mario, que sólo a mí los arcángeles me atraviesan con espadas.
Yo estoy aquí para recibirte con palmas.
Yo soy la multitud que agita palmas como ángeles.
Yo te recibo siempre en mi casa,
cuando abres los grandes ojos de niño de David.
Duerme, Mario, abandónate en mi cama.
Toma el aire como los niños cansados
porque ya no estás desnudo ni vestido,
estás a la orilla de un río que cruza el Edén,
y tus brazos y tus piernas son animales dormidos.
Duerme, Mario, que yo velo tu sueño con alas furiosas,
que este jardín está cerrado,
que este jardín está cercado con árboles que crecen de mi corazón,
que más allá del jardín están los perros que ladran con sangre a la luna,
los perros que fuimos en el destierro,
cuando soñábamos con tener manos y rostro.
Duerme, Mario, que sólo a mí los arcángeles me atraviesan con espadas.
Yo estoy aquí para recibirte con palmas.
Yo soy la multitud que agita palmas como ángeles.
Yo te recibo siempre en mi casa,
cuando abres los grandes ojos de niño de David.
[nombre sueño ira]
dedicado a M.M.
Quiero que aparezcas en mi puerta
y que limpies el polvo de tus pies.
Quiero que tengas los brazos llenos
de fruta, de flores y de agua.
Quiero que tu frente
se expanda e ilumine mi casa.
Quiero esos tres regalos para mí:
quiero tu nombre, tu sueño, tu ira.
Quiero que aparezcas en mi puerta
y que limpies el polvo de tus pies.
Quiero que tengas los brazos llenos
de fruta, de flores y de agua.
Quiero que tu frente
se expanda e ilumine mi casa.
Quiero esos tres regalos para mí:
quiero tu nombre, tu sueño, tu ira.
sábado, 17 de febrero de 2007
[llama agua flores]
dedicado a M.M.
Porque la llama de Pentecostés
no sólo debe esperarse con la frente baja,
porque la llama debe querer el prado
y no tener piedad con la hierba seca,
la llama de Pentecostés debe herir como demonios y
como las espadas que cierran el Jardín,
porque la llama debe limpiar
mientras cierras los ojos y te colma el espíritu santo,
porque el beso de Cristo es doloroso
y es un holocausto que arrasa con miserias
y niños con miedo,
sólo así la llama coronará tu cabeza
y tus pies y tu pubis,
sólo así tus manos serían agua y tus besos,
agua de lluvia, fría y transparente,
porque en el Jardín yo he de sumergirme
para que las mujeres liberen palabras
sobre mi cabeza,
ella diría mi nombre y también el tuyo:
“Ve y búscalo en el desierto
“Ve y encuéntralo sediento
“Ve y ofrécele agua
“Porque él es tu esposo,
y en tu cabeza estará la llama
y tus pasos serán húmedos sobre la tierra,
yo haré una corona
y tu cabeza estará coronada de flores rojas,
porque para esto clamé tu nombre en el desierto,
para que me corones con flores blancas,
como tus caderas,
para que me beses como Cristo
y adelantes aquí en la Tierra nuestra muerte
porque en nuestros cuerpos está el Paraíso.
Porque la llama de Pentecostés
no sólo debe esperarse con la frente baja,
porque la llama debe querer el prado
y no tener piedad con la hierba seca,
la llama de Pentecostés debe herir como demonios y
como las espadas que cierran el Jardín,
porque la llama debe limpiar
mientras cierras los ojos y te colma el espíritu santo,
porque el beso de Cristo es doloroso
y es un holocausto que arrasa con miserias
y niños con miedo,
sólo así la llama coronará tu cabeza
y tus pies y tu pubis,
sólo así tus manos serían agua y tus besos,
agua de lluvia, fría y transparente,
porque en el Jardín yo he de sumergirme
para que las mujeres liberen palabras
sobre mi cabeza,
ella diría mi nombre y también el tuyo:
“Ve y búscalo en el desierto
“Ve y encuéntralo sediento
“Ve y ofrécele agua
“Porque él es tu esposo,
y en tu cabeza estará la llama
y tus pasos serán húmedos sobre la tierra,
yo haré una corona
y tu cabeza estará coronada de flores rojas,
porque para esto clamé tu nombre en el desierto,
para que me corones con flores blancas,
como tus caderas,
para que me beses como Cristo
y adelantes aquí en la Tierra nuestra muerte
porque en nuestros cuerpos está el Paraíso.
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